El video que prueba su caso probablemente se borra solo en dos semanas. Jose Robles Jr es veterano de combate de la Fuerza Aérea y abogado de resbalones y caídas en San Antonio que reclama contra tiendas, complejos de apartamentos y administradoras de propiedades en todo el condado de Bexar.
Un abogado de resbalones y caídas en San Antonio prueba que existía una condición peligrosa, que el dueño la conocía o debía conocerla, y que no la arregló ni advirtió. El video de seguridad y las bitácoras de limpieza suelen decidir el caso, y muchos sistemas se graban encima en dos semanas. Consulta gratis, sin honorarios a menos que ganemos.
Cuatro cosas, y la segunda decide casi todos los casos: que existía un peligro, que el dueño lo sabía, que no lo arregló ni advirtió, y que por eso usted se lesionó.
La primera y la cuarta suelen ser evidentes. En cambio, la segunda es donde se pelea el caso, porque un negocio casi nunca acepta que sabía del derrame antes de que usted lo pisara.
EXISTÍA UN PELIGRO
Un derrame, un piso desnivelado, un escalón roto, un cable suelto o una zona sin luz. Fotografíelo el mismo día, porque un derrame se limpia en minutos.
ELLOS LO SABÍAN
La pieza que decide casi todos los casos. Se prueba con el video de seguridad, la bitácora de limpieza, quejas anteriores o el tiempo que el peligro llevaba ahí.
NO LO ARREGLARON
Ni lo arreglaron ni pusieron una advertencia visible. Un cono de precaución colocado después del accidente no cuenta.
USTED SE LESIONÓ
Atención médica el mismo día. El hueco entre la caída y la primera cita es el primer argumento que usa la aseguradora del negocio.
DOS AÑOS
El plazo en Texas para presentar la demanda. Si el dueño de la propiedad es una entidad pública, el aviso formal vence mucho antes.
Por eso las primeras dos semanas importan más que los dos años del plazo legal. El video que muestra cuánto tiempo llevaba el líquido en el piso, la bitácora que dice a qué hora pasó el último empleado y las quejas anteriores de otros clientes son la prueba del conocimiento, y todo eso vive dentro del negocio.
Depende de por qué estaba usted ahí. Texas divide a los visitantes en tres categorías, y la protección cambia bastante entre una y otra.
Qué nivel de cuidado corresponde a cada una.
Cliente o invitado de negocio
La protección más alta. Una tienda, un restaurante o un hospital tiene que inspeccionar la propiedad de forma razonable y arreglar o advertir los peligros que conocía o que debía haber conocido.
Invitado social
Protección menor. El dueño responde por los peligros que realmente conocía, pero no está obligado a salir a buscar los que no conocía.
Persona sin permiso
La protección más baja. Salvo situaciones especiales, como una piscina sin cercar a la que puede llegar un niño, el dueño solo tiene que abstenerse de causarle daño a propósito.
En la práctica, casi todos los reclamos serios caen en la primera categoría, porque ocurren en tiendas, supermercados, restaurantes, gasolineras, hoteles y estacionamientos comerciales. Es decir, en lugares donde usted entró porque el negocio quería que entrara.
Además, la responsabilidad no siempre es solo del negocio que usted ve. El dueño del inmueble, la empresa que administra la propiedad y la compañía de limpieza contratada pueden compartirla, y cada una llega con su propia aseguradora. Identificar a todas temprano decide cuánta cobertura existe realmente.
Un cono de precaución puesto después de su caída no prueba que hubiera advertencia antes. Fotografíe la escena tal como estaba, no como quedó.
En pisos de tiendas y supermercados, en estacionamientos, en escaleras de apartamentos y en las zonas turísticas del centro.
Los derrames en pasillos de supermercado y en las entradas cuando llueve son el caso clásico. Normalmente el problema no es que el líquido existiera, sino cuánto tiempo llevaba ahí sin que nadie lo revisara, y esa es exactamente la pregunta que contesta la bitácora de limpieza.
Los estacionamientos son la segunda categoría y suelen olvidarse. El pavimento agrietado, los topes sin pintar, los desniveles entre la banqueta y el asfalto y la iluminación apagada producen fracturas serias, sobre todo en personas mayores. Por su parte, la iluminación tiene además otra consecuencia legal cuando el daño lo causa un tercero en una zona oscura y sin vigilancia.
Los complejos de apartamentos sobre los corredores del Loop 410 y del Loop 1604 aportan escaleras con barandales flojos, escalones podridos y pasillos sin luz. En esos casos el arrendador y la administradora entran al reclamo junto con el dueño.
La cuarta categoría es el centro y el River Walk. Las escaleras de piedra, los desniveles junto al agua y los pisos húmedos de restaurantes concentran caídas, e incluso una parte de esos lugares pertenece a entidades públicas, lo que agrega avisos formales con plazos mucho más cortos que los dos años normales.
Tratamiento médico pasado y futuro, ingreso perdido y capacidad de trabajar, dolor físico y angustia mental, limitaciones permanentes y cicatrices visibles.
En caídas, las lesiones que más peso tienen son las fracturas de cadera y muñeca, las lesiones de hombro y espalda, y los golpes en la cabeza. De hecho, un golpe en la cabeza que parecía leve el primer día es la lesión que más se subestima en estos reclamos.
Las compañías de seguros comerciales valoran estos casos por categorías y, en general, discuten más las lesiones que no salen en una radiografía. Su reclamación se apoya en dos ideas simples: la negligencia del propietario y los daños que esa negligencia le causó a usted. Cuanto mejor documentados estén los daños, menos espacio tiene la compañía para discutir la responsabilidad.
Si el negocio le ofreció pagar solo la cuenta del hospital a cambio de firmar, entienda que firmar cierra el caso para siempre, incluso si después necesita cirugía.
Usted habla con el abogado que lleva su caso, no con una fila rotativa de asistentes. Es decir, el abogado de resbalones y caídas en San Antonio que contrata es el que contesta, y atiende en español igual que en inglés.
Jose Robles Jr es veterano de combate condecorado de la Fuerza Aérea, con 95% de casos exitosos, más de $5M recuperados, más de 1,000 casos manejados y calificación de 4.9 estrellas en Google.
Antes de ser abogado de lesiones personales, Jose "Joe" Robles Jr sirvió casi 15 años como oficial de Policía Militar de la Fuerza Aérea, incluyendo cuatro despliegues de combate en el Medio Oriente, y obtuvo su título de derecho en la Facultad de Derecho de Texas A&M University. Después pasó cuatro años en Bailey & Galyen, donde llegó a ser Abogado Administrador del Departamento de Lesiones Personales Prelitigio, antes de fundar esta firma.
Estos casos se ganan o se pierden en las primeras semanas, cuando todavía existe el video. Por eso conviene llamar aunque usted no esté seguro de querer un reclamo: la carta que preserva la grabación no obliga a nadie a demandar, pero sin ella la prueba desaparece sola.
Por su parte, la oficina de San Antonio está en el South Texas Medical Center, es decir, a minutos de los hospitales donde probablemente lo están atendiendo.
Nuestro equipo también maneja mordeduras de perro, accidentes de auto y casos de muerte por negligencia. Para todo lo que hace la firma aquí, vea nuestra página de lesiones personales en San Antonio.
Nada por adelantado. Estos casos se manejan con honorarios de contingencia, es decir, el abogado cobra un porcentaje de lo que se recupere y no cobra nada si el caso no gana. El acuerdo tiene que estar por escrito y tiene que explicar cómo se calcula el porcentaje. Pregunte además quién adelanta los gastos del caso, porque conseguir el video de seguridad y las bitácoras de limpieza a veces exige acción legal formal. La primera consulta es gratis de cualquier forma.
Normalmente dos años desde la fecha de la caída. Sin embargo, hay una fecha mucho más importante que esa, y es la del video de seguridad. Los sistemas de la mayoría de los negocios se graban encima solos en dos o cuatro semanas, y ese video suele ser la única prueba de cuánto tiempo llevaba el peligro ahí. Además, si la propiedad pertenece a una ciudad, un condado o una entidad pública, existen avisos formales que vencen mucho antes de los dos años.
No hay un máximo ni una tabla, y cualquier cifra ofrecida antes de leer sus expedientes médicos es publicidad. La ley de Texas permite reclamar el tratamiento médico pasado y futuro, el ingreso perdido y la capacidad de trabajar, el dolor físico y la angustia mental, las limitaciones permanentes y las cicatrices. Lo que decide el valor en la práctica es la gravedad de la lesión, si necesita cirugía, cuánto trabajo perdió y qué cobertura comercial existe detrás del negocio.
Cuatro cosas, y la segunda es la que gana o pierde el caso. Que existía una condición peligrosa, que el dueño la conocía o debía conocerla, que no la arregló ni advirtió de ella, y que esa condición le causó su lesión. La segunda pieza, el conocimiento, es la que casi siempre se pelea, y se prueba con el video de seguridad, la bitácora de limpieza, quejas anteriores de clientes o el simple tiempo que el peligro llevaba en el piso.
Normalmente sí. Que usted no notara un derrame no lo convierte en responsable, porque el deber del negocio es mantener el lugar razonablemente seguro para gente que va caminando y mirando la mercancía. Lo que sí puede intentar la otra parte es decir que usted debió verlo, y en Texas su compensación baja según el porcentaje de culpa que le atribuyan, hasta desaparecer si pasa de la mitad. Por eso las fotos del mismo día importan tanto: enseñan qué tan visible era en realidad.
Repórtela antes de irse y pida una copia del reporte de incidente. Fotografíe el piso, el calzado que llevaba, la iluminación y cualquier señal, o la ausencia de ella. Pida los nombres de los testigos. Después, vaya al médico el mismo día aunque crea que solo se golpeó. Por último, no dé una declaración grabada a la aseguradora del negocio y no acepte una oferta rápida antes de saber si necesita estudios o cirugía.
Casi nunca por su propia voluntad, y ahí está la urgencia. La mayoría de los sistemas se graban encima solos en dos a cuatro semanas, así que una carta formal de preservación tiene que salir en días. Cuando el video desaparece después de que alguien pidió por escrito que lo guardaran, esa desaparición también tiene consecuencias legales. Es la razón más común por la que un caso de caída con buenos hechos termina siendo difícil de probar.
Sin honorarios a menos que ganemos. Llámenos ahora o programe su consulta gratis en línea.